Con sólo 21 años, esta joven estudiante de ingeniería civil dice estar absolutamente comprometida con su labor de profesora en Sácate un 7. Si bien, no es fácil estudiar y ser tutora, ella asegura que cuando se logra transmitir al alumno esa pasión por lo que se hace, el premio es tan reconfortante que “uno se motiva a aprender más y a enseñar más”.
María José Vallejos, forma parte del equipo de profesores particulares de Sácate un 7. Aquí te presentamos lo que nos contó de su experiencia como tutora.
Lo escuché nombrar varias veces en mi universidad, sin animarme, hasta que un día vi un anuncio en internet y me dio curiosidad la idea de poder hacer clases particulares y cumplir un sueño, por lo que ingresé a la página web y postulé para ver qué pasaba.
- Ya llevas un tiempo haciendo clases particulares, ¿qué buscas transmitirles a tus alumnos?
Busco siempre su motivación, más que por materias formales, por aprender. Que se conviertan en seres humanos activos, pensantes dentro de la sociedad… que se sientan capaces de lograr lo que se propongan. Creo que la falta de motivación es una de las principales falencias en la educación.
- ¿Crees que esta experiencia como tutora te ha ayudado en tu carrera?
Sí, por supuesto. No es una tarea tan fácil ser tutora y comprometerte con la educación de una persona, pero cuando uno logra transmitir el espíritu de lo que hace, es realmente reconfortante y, por supuesto, uno se motiva a aprender más y a enseñar más. Y por qué no decirlo, también a encontrar direcciones, en mi caso, dedicarme a la docencia.
- ¿Le recomendarías a otros universitarios ser profesores particulares?
De todas maneras. Pueden ganar dinero, conocer muchas personas, desarrollar un montón de habilidades para poder enseñar, ya que cada desafío que se presenta es una nueva oportunidad para aprender. Es una experiencia muy llenadora.
- ¿Ha sido complicado llevar estas dos actividades de tutor y estudiante universitario?
En general, no, pero a veces uno se involucra más de la cuenta en sus obligaciones y quiere rendir bien en ambos aspectos. Claramente trabajar, añade una carga extra a lo académico y, en ese sentido, hay que ponerse bien las pilas, pero se puede. Yo lo recomiendo cien por ciento.